martes 24 de marzo de 2009

Don Balvanero, su Limón y un árbol sin raíces.

Escrito por Warren Lee.
Publicado en La Nación y
en La Extra.



A finales del siglo XIX no existía la ciudad de Limón, lo que había era un sitio inhabitable, nada bueno se veía, todo estaba por hacer. Nuestro país prácticamente carecía de un puerto en el Atlántico.
La provincia de Limón era un lugar de desventura, de pobreza total y extrema; de destierro; de muerte.

Pero tuvo Limón su buen día. Apareció en sus tierras la figura de un hombre de bien: don Balvanero Vargas Molina. Quién, de San José, llegó para convertirse en un gran benefactor; prácticamente, el fundador de esa ciudad; y su primer gobernador.
Hombre admirado en su época. Rememorar su persona en estos tiempos aciagos es hacerle un homenaje al prototipo del funcionario público de gran valía y en extinción; esperando que, de paso, nos sirva de guía, de modelo. Trabajador infatigable; con gran sentido común; honorable y servicial; intachable; íntegro en la administración de los dineros públicos o ajenos, según lo que se ha escrito sobre él. Así fue don Balvanero; costarricense que entregó todo de sí por su Limón hasta el día de su muerte, acaecida el 31 de marzo de 1905; allá en su querida tierra, tierra de promisión.

En el 2005 se cumplió el centenario de su muerte y… ¡ni en la Municipalidad de Limón estaban enterados del suceso! Pero no es para sorprenderse, porque igual sucede con muchos ilustres personajes de nuestra historia: los dejamos en el olvido.

¡Civismo, casi no te conocemos! Del civismo solo conocemos la palabra, no conocemos su real significado, y mucho menos su práctica. ¿Entendemos por qué nuestro país no crece cómo es debido, según nuestras circunstancias?
Porque así, sin practicar el civismo, Costa Rica es tristemente como un árbol sin raíces. No crecemos porque nuestras raíces o no las conocemos o las cortamos y las hacemos a un lado. Traigo a colación, como un ejemplo material, entre comillas, a las construcciones antiguas, históricas, que eliminamos del centro de San José.

Ni el civismo y ni el patriotismo cultivamos. Por lo que no poseemos una verdadera identidad nacional, ¡y somos tan individualistas! Pasivos, apáticos, conformistas. No hay unión, no hay un cuerpo, y a veces parece que hasta perdimos el alma. De ahí que nos cueste tanto dar fruto y bueno. Y cuando lo logramos, por poco tiempo lo saboreamos. Logros o instituciones que otrora fueron nuestro orgullo, ahora, están mal.

El civismo: ¡punto alto y primordial para un programa de gobierno!

Qué la educación cívica sea una materia fuerte de estudio dentro de nuestro sistema educativo. Basada en la verdad. Es urgente. La principal por sobre todas las demás porque, el civismo, es el motor que une y mueve a un país con rumbo fijo.

Antes de finalizar este tema del civismo, es conveniente recordar y darnos cuenta de que no solo abolimos el ejército. El civismo comenzó a desaparecer porque también abolimos la educación; la excelsa, la de primer orden… ¿Un hecho simbólico? Demolimos el cuartel y años después “demolimos” la Escuela Normal.

Volviendo a don Balvanero Vargas Molina, en su recuerdo persisten Puerto Vargas y el Parque Vargas, símbolo de la ciudad de Limón; donde su busto se puede apreciar. A veces, al mencionar en Limón a don Balvanero, algunos responden… ¡ah sí, el señor del parque!

jueves 26 de febrero de 2009

"Servicio al Cliente"


Escrito por Warren Lee
Fue "lanzado al aire" por Panorama,
el programa de la cámara nacional de radio.



“¡Tas! ¡Tas! ¡Tas!”… Camino con entusiasmo; un paso más hacia adelante, “¡Tas!”, entro y, “¿en qué le ayudo?”: ¡el clásico recibimiento en gran cantidad de comercios e instituciones de servicios! La premisa: “ayudar” al cliente; no se trata de servirle. Ya no. (Antes, un cliente, al elegir un negocio, le ayudaba a éste a crecer, a mantenerse, y el negocio correspondía sirviéndole al cliente).
“¿En qué le ayudo, mi amigo?”: ¡recibimiento completo! Uno ya no es un señor, ¡o todo un caballero! Ya no. “Qué va, mi amigo, estamos taco a taco, yo no soy su empleado ni mucho menos”, le susurra a lo interno una vocecilla, al dependiente de turno, para que éste se sienta displicentemente a gusto ante uno: simple comprador necesitado.

Es triste vivir en carne propia y ajena o vergüenza ajena da la clase de “Servicio al Cliente” que se practica en nuestro país.

Por estas cosas de nuestra idiosincrasia, uno, a la vez, como cliente, no ordena, para que el dependiente ni se inquiete ni se ofenda. Uno no ordena, por ejemplo: ¡un café, por favor! Dios guarde una orden directa. Mejor: “¿me regala un cafecito?” O, “¿me regala la cuenta?”. (¡Ojalá!) Y entre dientes o en vos baja es preferible. “Porque a veces no es lo que se dice sino cómo se dice o se pide”, podría agregar el que atiende. Y ante la posibilidad de un “estreno”: “¿y qué te parece este pantalón ¡anaranjado!, en lugar del negro que andás buscando?” ¡De tu a tu, es la cosa! Con un sentido de la orientación o del buen gusto queee… ¡Y ya uno no es usted, en estos casos! Uno es vos. Y vos es tu. Por más kilométrica que sea la distancia en años entre el “ayudador” de turno y uno. Y antes de que uno se retire con la mercadería en una bolsa y el entusiasmo en otra, ¡es uno el que debe dar las gracias al dejar la plata en la caja y al retirar el paquete o la bolsa! Sino, los dependientes entre ellos dirán: ¡Maes, qué Malacrianza le de ése, Maes!

Y en cuanto al carro y el taller: una vez por semana se debe visitar el taller, porque aunque uno lo saque de ahí repanchigado al volante debe regresar empujando… o en plataforma el carro, una vez por semana. “¿Pero de qué se preocupa, amigo, si el “trabajo” tiene garantía?”, le exclaman entre ademanes a uno. ¡Por favor!, si uno espera no tener que echar mano a la garantía, y olvidarla. Aunque si no hay más remedio que usarla, lo esperado es que sea una vez, nada más, y no tener que sacar la garantía ¡a lucir y relucir!

En un banco: Un cajero cuenta manualmente los billetes -10- que le va a entregar a uno. (Después de que uno ha hecho maromas, musarañas y muecas haciendo fila). Ya contados los billetes… los coloca en una contadora automática de billetes, “marca Acme” seguro y, recontados al cabo, no al fin: se queda uno con la mano en el aire, desocupada y meditabunda, pues el cajero de marras, ¡decide contarlos de nuevo manualmente! Esta vez, colocándolos uno sobre otro, sobre su mostrador y (sea privado o sea público el banco)… ¡por fin!, ¡diez billetes!, ¡ni uno más! Pero, ¿adivinen qué? ¡Correcto!, uno los va recibiendo de uno en uno en la mano mientras se escucha en el aire: uno, dos, “thres”, “cuathro”…

Ya de noche, en el cine… al hacer fila para comprar el boleto todo se mueve tan lento que: ¡un “dejavú” experimenta uno! Y uno se pregunta: ¿estoy en el cine o no logré salir de aquel banco?

Este es un repaso, como crítica constructiva, sobre el Servicio al Cliente en estos días.


viernes 30 de enero de 2009

De laicos, cristianos y derechos humanos...

Escrito por Warren Lee
Publicado en:





Leí el comentario de don Enrique Gomáriz, “¿Estado laico con valores religiosos?, y me decidí a participar:

Vivimos en un mundo en donde los papelitos hablan, se dice pero, a éstos, con todo y sus palabras, se los lleva el viento. ¡Hay tantas cosas por escrito y… nada más! En la práctica lo que se realiza es lo que en definitiva el ser humano hace, puesto que muchas, muchas veces no hace o no actúa según lo que él mismo ha escrito o leído.

Pues bien: nuestro Estado fue bautizado como Católico, tal cual se lee. Yo pregunto: ¿y? ¿Afecta en algo, bueno o malo, a nuestra nación, esa “etiqueta”? ¿Detrás de esa “etiqueta” hay un recipiente con contenido? ¿Se desenvuelve y se mueve, nuestro Estado, con base en la esencia del catolicismo? ¿Es practicante? ¿Y si así fuese? Pero con libertad se mueve; y no religiosamente –con doble sentido-. No veo yo, a qué la prisa o la conveniencia porque los políticos se interesen por “bajar esa placa de la puerta”; si lo que anunciamos en ella –Católico-, los gobernantes no lo tienen presente, a la hora de decidir o de actuar. Desde un punto de vista legítimamente sano y positivo: ¡ojala! Qué diferencia, grande, sentiríamos, ante Las Noticias de cada día. (En los Estados Unidos, gran democracia, el dólar corre de mano en mano, exclamando: “In God we trust”. Y…)

Ahora que, en este mundo en el cual, contradictoriamente, en otros sentidos se le otorga importancia a las palabras, resulta pesado tildar de adefesio – según don Enrique, un caballero lo hizo- el bautismo de nuestro Estado como, Católico, y decir que ese hecho representa un lastre pues… el Eclesiastés, por ejemplo, habla de que hay un tiempo para todo. Y hubo un tiempo en el que el 100% –o casi- de los habitantes de Costa Rica fueron católicos. De buena fe. Como hubo un tiempo lejano en el que se anunciaba la ley del Talión. Y ahí continúa el Antiguo Testamento, acompañando al Nuevo. Simplemente, hay un tiempo para todo.

Sería apropiado, sí, dada la variedad de religiones y sectas y la cantidad que pueda haber de “no creyentes”, y tomando en cuenta que el Estado es de todas todos, quitarle a éste, el nombre de Católico. Palabra más, palabra menos; parece ser.
Según lo anterior, creo que el Estado debe denominarse Laico; y serlo. Por lo tanto, no debe el Estado promover las religiones, sino, mantener la libertad de culto, y punto. Que cada religión se encargue de promoverse y actuar; con sabiduría, en lo posible. Y que divulgue sus valores éticos y vele porque queden arraigados en cada ciudadano.

Respecto a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, con ella sucede, a sus sesenta años, lo que sucede con muchos papelitos que hablan y con todo y sus palabras se los lleva el viento… en infinidad de casos alrededor del mundo. Y agrego, sobre las muy justas Declaraciones de Derechos que existen, que se le debe a la humanidad algo esencial, para crear un balance: ¡las Declaraciones de los Deberes! Por ello el mundo se tambalea, por la falta de balances.

En cuando a la proclama “Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida”: le pongo muy mala nota a La Comprensión de Lectura, por un lado, y muy mala nota a La Redacción, por el otro (¿o nos quieren tomar el pelo, los que redactaron ese adefesio?). Porque de ese texto se desprende, por igual, que, ¡probablemente Dios existe! Ante un planteamiento mal redactado: “oídos sordos”. Desde otro ángulo: deja mucho qué desear, el credo de esos “no creyentes” o ateos, pues les tiembla el pulso para afirmar que Dios no existe.

viernes 7 de noviembre de 2008

Sin ejército y...

Escrito por Warren Lee
Será publicado -supuestamente- en...



Es triste recibir un portazo como el que nos dieron recientemente los españoles, ante nuestra sorprendente solicitud de canjear con ellos nuestra deuda por inversión para la educación.

Sorprendente solicitud porque... no puede ser que nosotros digamos en los foros internacionales que no es posible que los países inviertan en armas, en ejércitos, en lugar de invertir en educación, si nosotros, Costa Rica, país de paz según decimos, ¡y sin ejército!, ¡sin ejército!, andamos pidiendo, precisamente, ayuda, auxilio, una mano para nuestra educación.
Tremenda contradicción la nuestra, dadas las circunstancias.

¡Diay!, o mejor dicho ¡joder!, exclamarían los españoles, y en sus adentros saltaría esta gran pregunta: ¿y que habéis hecho vosotros con los dineros de ese ejército que no tenéis y sí lo tienen todos los demás países o casi, casi todos?
Debe extrañarle profundamente a los españoles el que, sin invertir nosotros en un ejército, andamos escasos de fondos para el estudio de chicos y grandes. Y un punto importante, mucho: ni bibliotecas dignas tenemos -salvo algunas contadas con… con dos dedos-. Y ni siquiera la Biblioteca Nacional se salva.

Porque sí es cierto que nuestra educación, desde hace unas décadas, está, en todo sentido, de capa caída: su sistema ¿educativo?, su calidad, en su infraestructura y en cuanto a equipos y mobiliario y útiles y demás. (Un año sí, y otro igual, debe aparecer una empresa donando pupitres, por ejemplo)
Aquello de que nuestro ejército está en la educación es un cuento chiiii... ¡un cuento nuestro, que ya es decir mucho, si analizamos!, porque aquí somos, en Costa Rica, inmejorables cuenta-cuentos.

Por cierto, nos volvimos pacifistaaa... ¡”pasivistas”, más bien!, después de haber demolido el cuartel, y nuestra educación empezó a trastabillar, después de haber "demolido" la Escuela Normal; lo que no fue muy normal o lógico que digamos. Y nos volvimos, insisto, “pasivistas”, y nos quedamos, por otro lado, muy lejos de ser tan duchos y diestros, académica y profesionalmente hablando, como las gentes de algunos países en donde sí gastan en un buen ejército, tienen una policía fortalecida y profesional y… unos, hasta sostienen una monarquía o la mantienen.
Nosotros, además de no tener un ejército y no ver el dinero correteando por los pasillos y entre las aulas de las escuelas y colegios, tampoco tenemos policía: bien entrenada, armada y afianzada; con suficientes elementos... ni humanos ni técnicos.

En cuanto al tema de la salud, por si acaso, tampoco por ahí pasan aquellos “cincos” (¡ni por las calles o carreteras ni las aceras!), pues en su inmensa mayoría, el presupuesto para cumplir con este delicado asunto, lo costea la CCSS, gracias al aporte de los patronos y de los trabajadores.
Otro ángulo: si no tenemos ejército, o sea, ni generales ni sargentos, dónde están esos sueldos. Los deberían tener entre la cartera o la billetera los docentes o educadores, creo, convirtiéndose éstos, por lógica matemática, en si no los mejores, sí de los mejores pagados de este mundo tan militarizado perooo...
En fin, debemos preguntarnos, en estos tiempos de “sale”, “food court” y “retail”: ¿qué hemos hecho, en definitiva, ante semejante “handicap”?
Mientras tanto, los españoles concluirán exclamando: ¡que malos administradores sois, señoras y señores!


domingo 26 de octubre de 2008

Las Mujeres y la Política del Mundo...


(Comparto respuesta que envié a un contacto, dentro de un grupo en el que compartíamos
sobre el tema de la mujer y la política)
Respetable caballero…





No tengo problemas de enfoque... creo; yo en ningún momento expresé que la mujer carece de ideología, es que no la dejan o no la dejamos desarrollarla por su cuenta, como bien lo dice Anacristina; o, algunas de ellas no se sueltan de los pantalones de los hombres, en política... si careciesen de ideología, si así fuese, no estaría yo apuntado a anotarme detrás de ellas, pues, diay, estarían en blanco, entonces, ellas, y yo más bien las veo multicolores, y no solo para que rime lo anoto y... ¡A ver si este bendito mundo, caminando con pasos de mujer, toma caminos distintos a los que los hombres hemos escogido, hasta esta "lamentable" fecha!
Entre comillas, porque cosas buenas nuestros colegas han hecho, también. Muchas. Pero en materia global, para no perder la costumbre de los globos, nada bien, tenemos nuestro planeta.

¡Y claro que la mujer tiene una concepción diferente a la nuestra, en muchos aspectos!
¡Gracias a Dios! Créase o nó, en El.

Pues sí, no, la diferencia no la hacen solamente un pene y una vagina, ¡Dios guarde!, entre las damas y nosotros, caballero.
Por esto agrego que, la inteligencia, cierto, no se mide por un género específico pero, ¡que nuestros cerebros, en definitiva, no son exactamente iguales!... ¡no lo son! Que se me caigan estos dedos del teclado, si miento. Y no estoy descubriendo el agua embotellada, ni un estadio nuevo en La Sabana.

Ahora, que el poder no tiene sexo, no lo tiene, porque como quien dice: ¡poder es poder! Pero ha sido una infinita cantidad de hombre a través de la historia la que lo ha desplegado, ese poder. Y de acuerdo con el desempeño de tantos y de tantos de los nuestros, de los machos, podríamos transformar lo antes exclamado, debido al desempeño de muchos, en ¡joder es joder!
Así tenemos al mundo... jodido. ¡Nosotros!; no únicamente pero
sí principalmente o la mayor mayor parte hemos aportado.

Un hecho: el poder no tiene sexo y se expresa en hombres y en mujeres, ¡pero!, el trono o el podio no lo hemos soltado nosotros, como para que ellas suban, lo luzcan, el poder, y lo exploten... a su manera.

O que nos vayamos a medias pero... en la realidad. 50 y 50 efectivos, no solo por escrito.
Menos en nuestro país, donde hasta las cosas escritas se las lleva el viento... leyes... por ejemplo... Aquí, cuando los papelitos hablan... muchas veces hablan con una pared. O, yo no oigo soy de palo, les llega como respuesta.

Puede ser que con las mujeres al mando las ideologías que los hombres, en su totalidad o mayoría inventamos, sean las mismas, pero con otro carisma. Capitalismo con otro sentido. Socialismo de verdad, a lo mejor. O a lo mejor estuviésemos hablando de otras ideologías u otros nombres...

¿Qué quién a comprobado que un grupo de mujeres que lideran es la solución?

1- Nadie. No se ha facilitado o no se ha dado el suceso.

2- Respondo con otra pregunta: ¿han tenido, las mujeres, el chance para comprobar o para demostrar que no lo sean, la solución?

Ahora, que la avaricia y la codicia son humanas, eso, está tan claro como... como nos gustaría que tantas cosas claras estuviesen, en este mundo, y la perversiii... ¡bueno!, tengo entendido, ¡según la psicología!, que la perversidad es cosa de hombres; algún psicólogo lo dijo, por ahí... pero bueno, en definitiva, este sistema voraz económico destructivo no se lo podemos achacar a las damas; de las cabezas de los hombres vio la luz, y con las manos nuestras lo hemos echado a andar este sistema voraz.

¿Qué con las mujeres en el poder sería igual?... ¡Quién sabe!... Por eso, como no sé sabe o no nos consta, -aunque yo algo intuyo-, es que precisamente ya es hora, insisto, de que ellas tomen, diay, lo que les hemos dejado, que lo tomen y, que tengan la oportunidad que no han tenido de ejercer ese poder que no tiene sexo aunque le llamemos "el", pero que podría ser diferente porque nuestros cerebros, quiérase o no, son distintos y... ¡quién quita un quite que llaman!

Tomemos nota, justamente, que ellas tendrían que empezar por enderezar el barco, digo lo torcido, lo que, creo, nosotros, en este mundo patriarca... torcimos.

Y no se trata de lucha de sexos géneros hombres mujeres niños niñas, as os... debemos caminar juntos pero sí, que, ahora, probemos lo que no hemos probado, y veamos a ver qué pasa: si el baile en pareja lo dirige o el paso en el baile lo lleva la mujer. O la voz cantante, cuando se és muy tieso para el baile.

Y lo mío, señoras señores, no es adulación, no es mi fuerte.

Sí trato siempre de andar, como lo dice usted, y lo aprecio, bien intencionado con lo que digo, incluyendo esta respuesta, por supuesto, que es muy bien intencionada.
A mi estilo de "escribir" pero bien intencionada, con el sano ánimo de compartir, discutir en el positivo y legítimo sentido de la palabra, como amigos o paisanos. Respetando siempre la opinión de los demás

sábado 11 de octubre de 2008

Obama, Víquez y la señora Stanton.

Escrito por Warren Lee.
Publicado en el Eco Católico:
Estoy sorprendido por la respuesta que le da el sr. Diego Víquez a la sra. Biana Stanton, respecto al comentario que ella publicó, titulado: “Sobre Obama”, con fecha 5 de octubre recién pasado, tanto el comentario como la respuesta en cuestión.

Definitivamente, los señalamientos que hace la sra. Stanton, relacionados con el aborto y Barak Obama, son serios, gravísimos, máxime desde el punto de vista cristiano, si son reales. Entre ellos, me impresionó más, uno relacionado con el voto de Obama contra la ley que prohibió un tipo de aborto que no debería tener nombre pero, según parece, lo tiene: Aborto del Nacido Parcial o Pardal Birth Abortion. Donde, según anota la sra. Stanton, y aún me cuesta creerlo y jamás podré digerirlo, permiten que se produzca el nacimiento de un (una) bebé y, cuando éste ha salido parcialmente, le cortan la base del cráneo con un cuchillo, y le introducen, a ese niño o niña, una especie de aspiradora, para succionarle el cerebro y causar, por supuesto, la muerte del bebé o el horrendo crimen. Pero más impresión me causó, el que, por un lado, el sr. Víquez no solo no refuta o no niega que exista ese ANP o PBA y que Obama esté a favor de ese tipo de aborto, ni niega la demás participación respecto al sí al aborto de parte de mr. Barak –y ni muestra preocupación en sus letras, el sr. Víquez-, sino que, por otro lado, le responde a la sra. Stanton que ¡las decisiones de Obama y sus votos como senador, son un asunto de su conciencia! ¿Nada más?, pregunto yo, ¿de su conciencia? Que las leyes que apruebe o no el Senado –dice-, no son solo el producto de lo que un Senador -¡Obama, en este caso!- proponga, sino de lo que todo un país decida –una vez motivado, agrego, por un “padre de la patria”- y, sin tela de duda de por medio, insisto, el sr. Víquez agrega que seguirá apoyando a Obama porque es demócrata, por la sencilla razón de que, ¡diay!, los republicanos son los responsables directos del desastre de mundo que hoy vivimos y… pero, ¿no és que los acontecimientos que produce Estados Unidos no son solo el resultado de lo que un Senador o un Partido proponga, sino de lo que todo un país decida; entonces?
Por otra parte, los abortos no son solo hipótesis, ojalá, son crímenes en donde impera la ley del más fuerte ¡y la muerte del más débil!, y por votos se aprueban estos crímenes, y están sucediendo hoy mismo, junto a los otros genocidios diarios que se dan en Irak, Afganistán y Guantánamo -producto de lo que todo un país decide-, mientras leemos este semanario.
Es claro, más bien, según lo escrito tanto por el sr. Víquez como por la sra. Stanton, que no hay cara en que persignarse, en cuanto a esos dos partidos políticos de EEUU; que no se debería tomar partido por alguno de esos dos, para las elecciones, pues el que no tiene ding... ese pecado, tiene este otro. Y menos, aún, tomar partido, si no se tiene vela en ese entierro; aunque, lamentablemente, la procesión pase por aquí.

domingo 5 de octubre de 2008

¡Sentida Escasez!


Escrito por Warren Lee.
Publicado en el Semanario Universidad y en La Nación:
Qué bendición es tener los cinco sentidos bien desarrollados, pero, sobre todo, tener de feria... ¡vaya feria!... un sexto sentido; que es muy útil, para poder conducir aquellos cinco como Dios manda (crease o no, en El). Ese sexto sentido, viene a ser, el Sentido Común. Que, desarrollado plenamente o suficientemente es: ¡lo que tanto necesitamos para caminar con sentido cada día!

¿Por qué hacemos lo que hacemos y no debemos y dejamos de hacer lo que debiéramos? Por la escasez, de ese sexto sentido o de sentido común. Porque, por ejemplo, existe la abundancia de ciertos intereses, pero, si se aplicase el sentido común por sobre ciertos intereses, creados, digamos, estos no encontrarían cabida en la toma de decisiones de una persona, de un grupo, de una nación... Cuando no se aplica el Sentido Común, lo que "beneficia" a uno o a algunos, no muy tarde o muy temprano, afecta negativamente a otro, a otros... ¡a los que se habían "beneficiado"!... a todos.

Y, sí, es extraño, que haya escasez de Sentido Común habiendo tantas y tantos con conocimientos, máxime en estos tiempos adelantadísimos, ¡uuuh!, pero es la realidad (Ahora, recordemos que estamos “a medio palo” en esto de la evolución, aunque nos sintamos muy "gallos" o muy "galliii... Hablando no muy bonito, pero con claridad, por estar a "medio palo" es que todavía cargamos pelillos, secretamos ¡secreciones!, chineamos tanto microbio en la boca y lugares circunvecinos, tenemos un sistema de drenaje no muy salubre, ni glamoroso y deseable, y solo explotamos un pequeño porcentaje de la geografía de nuestro fértil cerebro, y...). Es que, hay que tomar en cuenta que el poseer conocimiento "académico- teórico- textual", y una memoria aceptable o privilegiada, es una cosa -que se deriva del uso de los cinco sentidos según sus diversos grados de desarrollo- pero, aquel sexto sentido o Sentido Común, es otra cosa. Es el que nos viene de feria, o que logramos desarrollar, aparte. Ese, es el que es necesario que pidamos a gritos. Cada quien, porque la unión hace la fuerza. A Dios, si creé en El. A otro ser supremo, si creé que existe otro (u otra). Al sol, a la luna o a las estrellas. O a su ser interior, o a su yo interno. Es, el que es necesario exigirle a la "Educación”.
¡Que se le enseñe a las nuevas generaciones a buscar el Sentido Común! A encontrarlo, a sacarlo a la luz pública, a explotarlo. Para actuar correctamente, por un lado, y para no dejarse engañar o engatusar, por otro…

Acertadamente, un caballero, profesor universitario y ministro de estado, expresó en un diario nacional que: "No todo lo que brilla... es lógico". Basó su comentario en que hay personas cargadas de conocimientos académicos, ¡con una memoria para lo teórico y textual!... pero con poca capacidad de análisis, de razonamiento, de aplicación de la lógica. En resumen, yo agregaría: con poco Sentido Común. Mismo que se consigue al lograr manejar ese paquete completo: análisis, razonamiento, lógica.

Recalcando: adquirir conocimiento, es una cosa -se alcanza mediante el uso de aquellos cinco, los que, para que sean magníficos, deben llegar a seis (si aparece un sétimo, ¡ni hablar!)-, tener capacidad de análisis, es otra; razonar, es otra; usar la lógica, es otra. Y, aplicar el Sentido Común, el paquete completo, ¡es otra cosa!; ¡palabras mayores!, tanto, que no caben en libro académico alguno o de texto. No están escritas. Se visualizan más allá de unas hojas de papel y tinta. Y se logran visualizar y aprovechar, a puro ejercicio mental; ¡nada de memoria!